lunes, 25 de agosto de 2014

Descripción biogeográfica


El municipio de Puente Genil pertenece a la denominada Campiña Alta de la provincia de Córdoba. Se localiza en su extremo suroeste, formando parte del borde entre la depresión del Guadalquivir y el Subbético Cordobés.

Ocupa una superficie de 169 km2, con un relieve mayoritariamente entre llano y suave ondulado, abrupto en su extremo este donde se alcanza la mayor altitud (Tajo de Pañarrubia, 511 msnm). Destaca en su orografía el río Genil, que lo atraviesa de sureste a nordeste a lo largo de 27,7 km. 


La superficie agrícola ocupa la mayor parte del territorio, predominado como cultivo principal el olivar ya que alcanza el 65% de dicha superficie. También es importante la superficie de regadío gracias al canal de riego Genil-Cabra y las zonas de vega con las huertas ribereñas.

El territorio se encuentra muy trasformado como consecuencia del aprovechamiento agrícola. Las zonas de interés natural se circunscriben a los montes de naturaleza caliza (Sierra del Castillo, Sierra Gorda y Sierra del Niño), manchas aisladas de matorral y las zonas húmedas (Embalse de Cordobilla, Laguna de Tíscar, Laguna Navarredonda, río Genil, rio Yeguas, arroyo Torrecillas,...). Ademås existe un pinar disgregado de repoblación en la zona de Cordobilla. Concretamente, sólo un 4% del municipio está ocupado por vegetación mediterránea de monte bajo y de ribera, encontrándose el primero de ellos mayoritariamente en terrenos de naturaleza privada.

Geología

Puente Genil se ubica en la Zona Subbėtica Media-Externa, en el centro de un eje NE-SO que discurre desde las Sierras de Cabra a las Sierras de Estepa.

Morfologicamente existen tres tipos de relieve:

- Zonas llanas:  formadas por calcarenitas (arenas y conglomerados) del Mioceno, vinculadas a los cursos fluviales.
- Zonas alomadas: de terrenos margosos del Triásico, típicas del paisaje de la campiña.
- Zonas escarpadas: correspondientes a la Sierra del Castillo y aledañas,  donde se observan las mayores pendientes, con presencia de margas y calizas del mesozoico.



Climatología

Según el Atlas Climático Iberico (AEMET), para el periodo 1971-2000, la precipitación media anual para Puente Genil se encuentra en el rango de los 400-500 litros por metro cuadrado. El clima es de tipo seco o árido subtipo estepa variedad frío. La temperatura media se encuentra entre los 17,5-20°C.


Hidrología

Puente Genil pertenece a la cuenca media-baja del río Genil, cauce que atraviesa el municipio y en el que desembocan varios arroyos. Entre los de caudal permanente se encuentran el río Yeguas y los arroyos de la Trampa y el Garrotalillo; el resto son temporales muy dependientes de las precipitaciones. Entre estos últimos se encuentran los arroyos de Navalenguas, de Fuente Álamo, Blanco, de Santiago, del Algarrobo, de las Adelfas y Fuente del Lobo. Otros dos desembocan en el río Cabra, el arroyo de Las Torrecillas y el de Jogina. Un único arroyo, el de Castilseco, muere sobre una cubeta endorreica, la laguna de Tíscar. La mayor parte de estos arroyos temporales tuvieron caudales permanentes décadas atrás pero la explotación de acuíferos para riegos y la irregularidad de las lluvias han provocado dicha situación. Asimismo, otros se han beneficiado de un aporte extra de agua procedente de escorrentías de la zona regable Genil-Cabra.

La mayoría de estos cursos de agua se encuentran muy degradados, con ausencia de vegetación ribereña y con tramos erosionados.

Existen además tres zonas húmedas, la laguna de Tíscar (Reserva Natural), la laguna de Navarredonda y el Embalse de Cordobilla (Paraje Natural), de gran importancia ambiental. Dichas lagunas son de régimen temporal.


domingo, 24 de agosto de 2014

Enclaves naturales

Puente Genil pertenece al bioclima mediterráneo pluviestacional-oceánico y al termotipo mesomediterráneo seco, caracterizado por una temperatura media anual que oscila entre los 13 y 17°C, una temperatura media de las máximas del mes más frío de 9 a 14°C y una temperatura media de las mínimas del mes más frío  de -1 a 4°C. Se producen algunos días de heladas al año y las precipitaciones rondan los 350 a 600 mm/año. Estos factores van a condicionar el modelo de vegetación potencial del territorio, que viene representado por los encinares (serie de vegetación Paeonio coriaceae-Querceto rotundifoliae S.).

A nivel biogeográfico nos encontramos en la provincia Bética, rica en diversidad botánica, y dentro de esta en el denominado sector Hispalense, donde el relieve es llano o con colinas suaves, formado por materiales geológicos sedimentarios cuaternarios carbonatados, con afloramientos puntuales de yesos, calizas y margocalizas.

Como se ha indicado la vegetación clímax la constituiría el encinar, del que prácticamente no quedan muestras en el término salvo algunas pequeñas manchas (p.e. Ribera Alta-San Luis) y ejemplares aislados. Su degradación daría lugar a coscojales, observables en la Sierra del Castillo, Sierra del Niño, algunas márgenes del río Genil y arroyo de Las Torrecillas. A continuación los retamales, asociados a terrenos más secos, siendo frecuentes en todo el municipio. En las áreas donde las condiciones hídricas son más extremas se desarrollan espartales, como en Las Zorreras (Cordobilla). Una degradación posterior, donde los suelos se encuentran más alterados y con escasos nutrientes, da lugar a formaciones constituidas por romerales (Sierra de Las Gaseosas-Sierra del Castillo) y tomillares (Los Espartales-Sierra Gorda). Por último, los suelos más deteriorados y marginales (ruderales) muestran pastizales diversos, precisamente donde se observan la mayor parte de las especies en el municipio acorde con un territorio altamente transformado por la agricultura.

En Puente Genil encontramos los siguientes enclaves naturales:

- Sierras: realmente se trata de zonas más o menos escarpadas que destacan sobre el terreno asociadas a afloramientos de roca caliza. Se trata de la Sierra del Castillo, Sierra Gorda y Sierra del Niño. Predomina el monte bajo de acebuchal.

- Zonas húmedas: por un lado los cursos de agua, permanentes o no, como el río Genil y varios arroyos, y otro lado las masas de agua no circulantes, caso de la Laguna de Tíscar y la Laguna Navarredonda. Junto a estos el medio artificial naturalizado del Embalse de Cordobilla. En estos se desarrolla vegetación riparia y en Tíscar ciertas formaciones particulares.

- Bosques-isla: corresponde a pequeñas manchas de vegetación natural aisladas de monte bajo entre cultivos. Los lindazos son muy escasos.

- Pinares de reforestación: circunscritos a Cordobilla y pequeñas manchas en las márgenes del canal de riego genil-Cabra.

- Zonas agrícolas: principalmente de olivar y en menor medida membrillares, viñedos y cultivos herbáceos anuales. Además cultivos hortícolas y frutícolas en las márgenes del Genil y zona regable Genil-Cabra.

La superficie ocupada por zonas de vegetación natural, en menor o mayor grado de conservación, corresponde a 700 Ha, un 4% del término municipal. Se incluyen todos aquellos terrenos con suelos no alterados para su aprovechamiento agrícola o agrícolas abandonados, terrenos reforestados y márgenes de cursos de agua con masa forestal. La superficie cultivada alcanza el 87%, lo que muestra el alto grado de transformación del municipio.


A continuación se describen los principales enclaves naturales: 

Sierra del Castillo

Es la unidad de cota más elevada del municipio, que se extiende desde Cordobilla con la Sierra de Las Gaseosas hasta El Madroñal a lo largo de 4 km. La vegetación natural ha quedado relegada a las laderas de mayor pendiente y donde la roca aparece en superficie, por lo que realmente se trata de un mosaico de monte bajo rodeado de olivar. Abunda el acebuche como estrato arbóreo, Entre el matorral se observa Pistacia lentiscus, P. terebinthus, Rhamnus alaternus, Quercus coccifera, Crataegus monogyna, Anagyris foetida, Rosmarinus officinalis, Cistus albidus, Cistus monspeliensis y Ephedra fragilis. En las zonas de orientación más favorable Phlomis purpurea, Coronilla juncea y Lonicera implexa. Destacan unas pequeñas manchas en el extremo NE bien espesas con presencia de Phillyrea latifolia, Teucrium fruticans y Coronilla valentina. Entre las plantas de pequeño porte existe una pequeña mancha en la Sierra del Madroñal de Tulipa silvestris, mientras que es abundante Asphodelus ramosus, Aristolochia baetica y Asparagus albus.





Sierra del Niño

Está formada por dos macizos rocosos y pese a verse visto afectada por repetidos incendios provocados años atrás, a día de hoy conserva algunas especies de interés, mostrando un potencial de recuperación importante. Esta "sierra" muestra de forma acusada una diferencia de cobertura de vegetación entre la cara orientada a la solana, muy desnuda, y la orientada a la umbría. En la primera se distribuyen algunos pies aislados de encina y acebuche, predominando las matas de esparto (. En la segunda hay manchas espesas de matorral, con Quercus coccifera y Rhamnus lycioides, pies de Crataugus monogyna y Daphne gnidium, junto ejemplares localizados de Lonicera implexa, Coronilla juncea y Anthyllis cytisoides. También aparecen manchas espesas de tomillo (Thymbra capitata). En este lugar se encuentran los dos únicos ejemplares del municipio de Juniperus oxycedrus y Clematis flammula.

A pie de ladera, junto al polígono industrial, se desarrollan ejemplares de varias especies forestales plantados por escolares entre los que han tenido una buena respuesta los madroños (Arbustus unedo), que debieron existir antaño en la localidad.



Sierra Gorda

Aunque el conjunto de los dos afloramientos calizos que forman Sierra Gorda ha día de hoy prácticamente han desaparecido por el aprovechamiento minero, permanece la ladera norte que linda con el camino de La Yegüeriza cubierta de vegetación de matorral con abundancia de Retama sphaerocarpa, Teucrium capitatum, Thymus mastichina y T. zygis. También algunos majuelos (Crataegus monogyna).



Los Espartales

Se trata de un cerro muy degradado, con intentos de roturación para su aprovechamiento agrícola, que como su nombre indica predomina el esparto (Stipa tenacissima) y manchas interesantes de tomillar (Tymbra capitata, Thymus mastichina y T. zygis).



Pinares de Cordobilla

Conforman las manchas arbóreas forestales más importantes del municipio. Aunque de procedencia artificial (se plantaron en los años 50 durante la colonización de Cordobilla), hoy día se encuentran completamente naturalizadas observándose una progresiva sustitución por monte bajo mediterráneo. La especie predominante es el pino carrasco (Pinus halepensis), que se plantó en los terrenos no aptos para el cultivo agrícolas, y que tiende a desaparecer por la falta de cuidados silvícolas y la plaga de procesionaria. A pie del pinar se está desarrollando un matorral denso formado por acebuche, lentisco y aladierno. En las laderas conocidas como Las Zorreras, de sustrato conglomerado, tapiza el esparto (Stipa tenacissima), efedra (Efedra fragilis), jara (Cistus albidus, C. salvifolius y C. monpeliensis), romero (Rosmarinus officinalis), esparraguera (Asparagus albus), Sedum sediforme y unos muy escasos ejemplares de   Globularia alypum.   En el pinar podemos localizar a la planta parásita Cytinus hypocistis. Y en los bordes del camino de pinarejos en primavera ejemplares de Helianthemun hirtum y H. salicifolium.



Los Castellares

Este emplazamiento tiene el atractivo del farallón de arenisca que bordea el río Genil sobre dos orientaciones opuestas. Encontramos un pequeño bosquete de olmos (Ulmus minor) en la desembocadura del arroyo de La Vizcaína, con un tapiz de acanto (Acanthus mollis) y Vinca difformis. A orillas del río álamo blanco (Populus albus) y taraje (Tamarix africana), junto a algún eucalipto (Eucaliptus camaldulensis) de gran porte.
En el camino de acceso destacan una pequeña mancha de la orquídea Anacamptis collina y la diminuta Linaria amethystea.
En torno al tajo manchas de matorral mediterráneo (Quercus coccifera, Pistacia lentiscus, Rhamnus alaternus, Jasminun fruticans y Ephedra fragilis), junto a una de las encinas (Quercus rotundifolia) más grandes de la localidad.
En una pequeña ladera de orientación norte se localizan varios ejemplares de Phlomis purpurea y P. herba-venti.



Río Genil

La principal masa de vegetación natural del municipio se localiza en las orillas del río Genil. Si bien en los tramos cercanos a núcleos de población con uso vinculado a las huertas las orillas se muestran empobrecidas, con predominancia del cañaveral (Arundo donax), en el resto de su curso se conservan bosquetes en galería muy interesantes. Entre la arboleda encontramos el álamo blanco (Populus alba), el olmo (Ulmus minor) y el aucalipto (Eucaliptus camaldulensis). De menor porte dos especies de mimbre (Salix fragilis y S. purpurea), taraje (Tamarix africana), adelfa (Nerium oleander), zarzamora (Rubus ulmifolius), carrizo (Phargmites australis) y Typha dominguensis. La vegetación no leñosa la conforman especies como Lythrum salicaria, Dorycnium rectum, Hepilobium hirsutum y Polygonum sp.
Asociada a la vegetación riparia, en los tramos mejor conservados, cubriendo las laderas de las orillas, existen manchas de matorral espeso destacando las enredaderas Clematis cirrhosa, Smilax aspera y Tamus communis, como en la zona del Molino de Rapetas.





Entre los arroyos destaca la vegetación del de Las Torrecillas, con un bosquete de olmos (Ulmus minor) interesante y los únicos ejemplares de Celtis australis de la localidad (excluyendo algún ejemplar en las huertas). En el arroyo de Navarredonda hay aislados unos pies de fresno (Fraxinus angustifolia) de procedencia dudosa, siendo probable que exista algún ejemplar en el río Genil.
La mayor parte de los tramos de los arroyos están deforestados. Pese a ello en algunos puntos se observa vegetación acuática como Scirpus holoschoenus, Mentha suaveolens, Apium graveolens, Ranunculus peltatus y Samolus valerandi,


Laguna Navarredonda (o de Los Arenales)

Este enclave húmedo, muy condicionado por las precipitaciones anuales (puede permanecer algunos años consecutivos seca) tiene la única población de juncia (Schoenoplectus sp.), muy reducida por los intentos de puesta en cultivo de este espacio y la falta de lluvias. En primavera, si no se inunda, se transforma en el principal pastizal natural de la localidad, con una variedad de plantas.





Laguna de Tíscar

Esta Reserva Natural tiene un cinturón perilagunar muy condicionado por la elevada salinidad del terreno, predominando el taraje (Tamarix africana) y la salicornia (Salicornia sp.), especie esta última que sólo puede observarse en este lugar. Además existe vegetación de ribera en la desembocadura del arroyo de Castilseco como el álamo blanco (Populus alba) y el carrizo (Phragmites australis) y monte bajo mediterráneo en las fincas circundantes, fruto de varias plantaciones forestales realizadas por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio.



Embalse de Cordobilla

Se asienta sobre el río Genil y en las colas se incorporan los ríos Anzur y Lucena, aportando sales al atravesar materiales triásicos que dan lugar a una gran extensión ocupada exclusivamente por tarajes (Tamarix africana), conformando un bosquete denso. Conforme nos acercamos a la presa se observa, fruto de la colmatación, el desarrollo sobre su superficie de un manto verde de aneas (Typha dominguensis) y carrizo (Phragmites australis). En las orillas ejemplares dispersos de álamo blanco (Populus alba) y eucalipto (Eucaliptus camaldulensis).